Rosario en Plata y Nácar, con Cristo, siglo XIX Medidas 45 cm largo
Rosario en Plata y Turquesa, siglo XIX Medidas 48 cm largo
Rosario en Plata y Cristal, siglo XIX Medidas. Siglo XVIII, Cristo, 63 cm.
Rosario en Plata y Coral, siglo XVIII Medidas 49 cm largo
Rosario en filigrana de plata y grandes bolas de madreperla, siglo XIX Medidas Cruz: 8 x 5 cm
Rosario en plata y ambar, siglo XIX Medidas Cruz: 3 x 1,5 cm
Collar de cuentas hechas de jabonosa verde, siglo XX Medidas: 78 cm.
Pulsera en plata y ámbar, en plata de Ley 925 18 x 6 x 2 cm, la pulsera, 2,5 x 2,5 cm el ámbar
Elegante Anillo con Citrino y brillantes en plata de ley 925 Montado en plata de Ley 925. 3 x 2 x 2 cm
Colgante camafeo en concha de madreperla tallada, siglo XIX Medidas: 6 x 5 cm
Anillo de plata con circonitas Plata y circonitas, 3 cm x 2 cm.
Anillo de plata con circonitas Plata y circonitas, 4 cm x 3 cm x 2 cm.
Juego de anillo, collar, pulsera y pendientes de marfil y plata Marfil y plata, pendientes 3 cm x 2.5 cm, pulsera 8 cm x 7 cm, collar 15 cm x 9 cm, anillo 3 cm x 2.5 cm.
Collar con cuentas de malaquita Malaquita, 25 cm
Pendientes de oro de 18 quilates y coral del Mediterráneo Oro y coral del Mediterráneo, 4 cm x 2 cm.
Rosario en azabache y plata. Escuela española. Siglo XIX Rosario realizado en azabache facetado con filigranas y cruz de plata. El diseño alterna cuentas talladas en forma de prisma con filigranas caladas de meticulosa ejecución que reflejan la artesanía orfebre del periodo. La cruz presenta una decoración vegetal minuciosa, enriquecida por la tridimensionalidad de los volúmenes y el trabajo detallado del Cristo, con un modelado expresivo y delicado. El uso del azabache, muy valorado por sus connotaciones protectoras y su vínculo con la religiosidad popular, se integra con la plata formando un conjunto de profunda carga simbólica y refinado valor ornamental. Esta pieza se inscribe dentro de la tradición devocional de la España decimonónica, en la que el rosario no solo cumplía una función litúrgica sino también estética y espiritual. Medidas: 6 × 4 × 0.5 cm.
Broche bandera ANIC. Escuela Italiana. Siglo XX Oro de 18 quilates y platino con incrustaciones de zafiros. Medidas: 3 x 3 x 1 cm. Broche en forma de globo terráqueo coronado por una bandera con las letras “ANIC”, elaborada en oro bicolor y platino. La bandera presenta pequeñas gemas engastadas que realzan su brillo. Pesa 5.3 gramos. La pieza combina precisión orfebre y simbolismo institucional, propia de la joyería corporativa italiana de mediados del Siglo XX. El modelado del mapa y la curvatura de la bandera demuestran un acabado técnico de alto nivel, representativo del diseño de prestigio y la elegancia funcional del estilo modernista.
Camafeo femenino. Escuela Italiana. Siglo XIX Concha tallada en relieve sobre montura de oro de 18 quilates. Medidas: 5 x 3 x 1 cm. Broche de extraordinaria calidad, que presenta el busto de una mujer clásica en perfil, adornada con guirnalda floral y espigas. El fino modelado del rostro y la delicadeza de la cabellera reflejan la maestría de los talleres italianos del Siglo XIX, herederos de la tradición camafeística napolitana. El marco de oro grabado a buril realza la nobleza del conjunto. La pieza sintetiza el ideal de belleza neoclásica y la perfección artesanal del camafeo decimonónico, símbolo de refinamiento y estatus social.
Pendientes con perlas y brillantes. Escuela Europea. Siglo XX Oro de 18 quilates con monturas de brillantes y perlas naturales. Medidas: 2.5 x 0.5 x 1 cm. Peso total: 5.5 gramos. Elegante pareja de pendientes con cierre tipo omega, formados por tres engastes lineales de brillantes que culminan en una perla de lustre nacarado. La composición vertical, sobria y equilibrada, denota diseño contemporáneo de alta joyería europea. La combinación de diamantes y perlas evoca el clasicismo moderno y la pureza formal. Su ejecución precisa y proporción perfecta realzan la distinción y atemporalidad del conjunto.
Carey y plata. Medidas: 20 x 0,3 cm. Pulsera articulada formada por placas rectangulares de carey enmarcadas en monturas de plata, unidas mediante bisagras laterales. El contraste entre los tonos cálidos y veteados del carey y el brillo metálico acentúa la elegancia de la pieza. Obra propia de la joyería decimonónica, en la que los materiales orgánicos de lujo eran combinados con metales nobles en accesorios de uso cotidiano, vinculados al gusto burgués por lo exótico.
Cruz de ágata y oro de 18 quilates en caja. Escuela Europea. Siglo XIX Ágata y oro de 18 quilates. Medidas: 6 x 4 x 0,4 cm. Cruz latina elaborada en ágata de tonos rojizos, con extremos y engastes en oro de 18 quilates. La superficie lisa de la piedra semipreciosa se realza con la calidez del metal, configurando una pieza de marcada sobriedad y nobleza. Presentada en estuche original, refleja el uso devocional y ornamental de las cruces en la joyería del Siglo XIX, donde la espiritualidad se unía al refinamiento material.
Reloj de bolsillo Roskopf Patent en plata. Escuela Suiza. Siglo XIX Plata y esmalte. Medidas: 7 x 5 x 2,5 cm. Reloj de bolsillo con caja metálica lisa y esfera blanca esmaltada con numeración arábiga y agujas caladas. Marcado con el sello “Roskopf Patent”, se trata de un modelo popularizado por la relojería suiza del Siglo XIX, apreciado por su fiabilidad y sencillez mecánica. Su diseño sobrio refleja la intención de acercar la relojería de precisión a un público más amplio, manteniendo al mismo tiempo la calidad técnica helvética.
Colgante en forma de carnero, Escuela europea, Siglo XX Material noble y oro de 18 K. Medidas: 5 x 4 x 3 cm. Singular colgante escultórico realizado en forma de cabeza de carnero, concebido mediante un detallado trabajo de talla que enfatiza la anatomía del animal y el dinamismo de sus grandes cuernos curvados rematados en aplicaciones metálicas de oro de 18 quilates. La pieza presenta una cuidada textura superficial que reproduce el pelaje y los rasgos faciales con notable naturalismo, mientras los pequeños ojos oscuros aportan viveza expresiva al conjunto. La combinación entre materiales nobles y elementos preciosos genera un equilibrio entre elegancia ornamental y simbolismo animalístico asociado tradicionalmente a la fuerza, la fertilidad y el poder. La obra refleja el interés del Siglo XX por reinterpretar formas naturalistas dentro del ámbito de la joyería escultórica y de los objetos de colección de carácter decorativo. Destaca por la calidad de su talla y por la originalidad de su concepción formal.