Óleo sobre lienzo, medidas lienzo: 83 x 63, medidas enmarcado: 100 x80 cm. Antonio del Castillo y Saavedra, demás de destacar como paisajista y dibujante, faceta en la que puede ser contado entre los más importantes pintores del Siglo de Oro español. Nacido en Córdoba, fue hijo del pintor Agustín del Castillo, de quien apenas nada se conoce pero al que Palomino llama «pintor excelente» y de Ana de Guerra. Formado inicialmente en el taller paterno, quedó huérfano a los quince años; siendo el mayor de cuatro hermanos, el 24 de noviembre de 1631 se presentó ante un magistrado en Córdoba pidiendo un tutor debido a su minoría de edad. Las enseñanzas de Murillo se manifestaría en sus últimas obras, según Palomino, singularmente en un San Francisco de medio cuerpo que pintó para el mercader Lorenzo Mateo, que «excede en el buen gusto, y dulzura en la cabeza, y manos a todo lo que hizo en su vida Castillo, porque a la verdad le faltó una cierta gracia, y buen gusto en el colorido». Falleció el 2 de febrero de 1668, en la vivienda de la calle Muñeses sin descendencia. Bibliografía de referencia: Navarrete Prieto, Benito. García de la Torre, Fuensanta (2008). Antonio del Castillo (1616-1668) Dibujos. Santander: Fundación Marcelino Botín Pedrueca. ISBN 978-84-96655-19-5; Palomino, Antonio (1986). Vidas. Madrid: Alianza Forma. ISBN 84-206-7056-1; Palomino, Antonio (1988).


5500 
  • Envío: 

También podría gustarte